Image Defensora del Pueblo, Nadia Cruz (Foto: Captura de pantalla)

Tras el estallido de la pandemia del coronavirus (COVID-19) 7 de cada 10 mujeres bolivianas sufren de violencia de todo tipo, según datos de la ONU. Con relación a ello, la defensora del Pueblo, Nadia Cruz, brindó los resultados del informe sobre “El deber de protección de las mujeres a través del funcionamiento de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (FELCV) durante la pandemia", donde declara que hay “limitaciones en el servicio que presta la FELCV para estos casos”.

Para la atención en línea a las denuncias de las mujeres de los “3.500 investigadores de todo el país, solo se cuenta con 189 computadoras, de éstos solo 69 tienen acceso al internet pagado por el Estado. Además, se ha comprobado que de las 10 oficinas la FELCV intervenidas solo 6 tiene el servicio de wifi, 3 cuentan con el servicio del WhatsApp ilimitado y una oficina no tiene estos servicios”, dijo la defensora.

Si bien el Estado boliviano ha tratado de mejorar mediante la Ley 1173 (Bolivia: Ley para el fortalecimiento de la lucha integral contra la violencia a niñas, niños, adolescentes y mujeres, 8 de mayo de 2019), las medidas normativas no consideran la precariedad tecnológica de la Policía, «incluso el  mismo personal realiza aportes para contratar servicio de internet».

 Para minimizar las falencias el informe defensorial  recomienda el fortalecimiento de la línea gratuita y de las líneas de WhatsApp en casos de violencia contra la mujer. Es necesario la designación de mayores recursos económicos y la capacitación a los peritos de la FELCV.

Para finalizar, la autoridad resalta que no hubo prioridad para la atención de violencia en la cuarentena de la COVID-19, en ese sentido, considera la «Defensoría del Pueblo que es urgente y necesario que el Gobierno actual asuman medidas necesarias ante los anuncios de una posible segunda ola de contagios». //NCE