Image Transmisión streaming (Foto: BBC)

China tiene la mayor industria de transmisiones en vivo del mundo y, Wuhan, el epicentro del brote de covid-19, es una suerte de centro neurálgico de esta actividad.

Por ello, cuando emergió el nuevo virus y millones de personas quedaron confinadas en sus hogares, la industria respondió rápidamente, creando nuevos géneros y cambiando los formatos de sus populares realityshows.

El público ha estado siguiendo transmisiones en vivo de celebridades y personas comunes y corrientes cantando, cocinando y haciendo ejercicio en sus propias casas.

Los programas que generalmente cuentan con audiencias en vivo ahora parecen más videoconferencias, pero aun así han demostrado ser un éxito inusual.

Pero a pesar de estos cambios en la programación, los vloggers, de los cuales hay más de 524 millones en China, aún deben ser extremadamente cautelosos sobre lo que publican, especialmente dentro de Wuhan. //BBC//CM