Image Foto Redes Sociales Presidente Luis Arce

En su comparecencia en la 76 Asamblea General de la Organización de las Nacionales Unidas (ONU), el presidente Luis Arce cuestionó el rol de las potencias, algunos organismos multilaterales y las élites político económicas en el actual contexto mundial en el que la pandemia del COVID-19 afectó gravemente a la economía y, por tanto, a los derechos fundamentales a la vida, la salud y la alimentación.

Por lo demás, efectuó planteamientos a nombre del Estado boliviano para sobrellevar esta crisis así como los efectos del cambio climático, defendió la concepción política ideológica del “vivir bien” y resumió la compleja coyuntura del país en el marco del proceso de recuperación de la democracia. Tampoco dejó de lado la histórica e irrenunciable demanda de recuperación de la salida soberana al océano Pacífico.

Multilateralismo

Tras ponderar el rol con el que fue creada la ONU, lamentó que muchas veces este no se cumple debido a que “las ambiciones de controlar el acceso a los recursos naturales y de dominar a pueblos todavía nos muestran invasiones armadas directas, bloqueos criminales e intervenciones indirectas en lo militar, político, económico y mediático”.

También destacó la esencia de la unificación de acciones en Europa, a partir de la Unión Europea, y lamentó que no ocurra lo mismo en América Latina, donde la OEA es funciona a intereses de las minorías. Así, manifestó que “el multilateralismo es la herramienta idónea para un mayor diálogo, cooperación y búsqueda de soluciones a los problemas que aquejan a la humanidad. Nos permitirá restablecer la vigencia del derecho internacional y la preservación de la paz con justicia social, así como de reconfigurar el debilitado orden internacional”.

Arce incidió en que “es inconcebible que países hegemónicos impulsen acciones y medidas unilaterales que generan efectos negativos en contra del derecho a la vida, la salud, la alimentación y la educación de millones de personas”, y agregó que las medidas coercitivas responden a determinaciones unilaterales de las minorías poderosas.

Pandemia

“La pandemia de COVID-19 ha demostrado la fragilidad de nuestras sociedades y Estados, generando impactos negativos sin precedentes en la salud, la economía, la educación, entre otros ámbitos; poniendo en riesgo el cumplimiento de las metas de la Agenda 2030 en los plazos previstos”, dijo el mandatario, y de inmediato reflexionó en que la crisis sanitaria mundial es un reflejo, en específico, de lo que acontece a nivel macro en diversos planos, como el económico, social, político y el relacionado al respecto y cumplimiento de los derechos básicos.

“El crecimiento de la pobreza y extrema pobreza y la inequitativa concentración de vacunas ha sido denunciado por la propia Organización Mundial de la Salud. Según los datos disponibles, a la fecha, solo el 30 % de la población mundial que requiere vacunas ha recibido al menos una dosis y apenas el 15,5 % está completamente vacunado”, agregó y luego reiteró los planteamientos que el Estado Plurinacional realizó ya hace varios meses en cuanto al tema: la liberación de patentes de las vacunas y el compromiso desde la ONU y otros foros para evitar el acaparamiento de vacunas.

Economía: desigualdades

Según la lectura e interpretación de Arce, la crisis del COVID-19 dejó al descubierto las vulnerabilidades y desigualdades del sistema financiero mundial. 

En este contexto, sostuvo que “es indispensable la reconstrucción de nuestras economías para la protección social y la salud; es decir, resguardar y proteger a trabajadores, obreros y obreras, campesinos, campesinas, indígenas, originarios, a micro y pequeños empresarios y empresarias, de la misma manera como se protege a los bancos, a las grandes empresas y a las corporaciones globales”.

Contexto boliviano

“Permítanme informar que el Estado Plurinacional de Bolivia, luego de un lamentable golpe de Estado acaecido en noviembre de 2019; el pasado octubre de 2020 ha recuperado su democracia, gracias a la unidad, lucha y conciencia del pueblo boliviano, ratificada en las urnas”, declaró el presidente, en la recta final de su intervención y tras denunciar que la ruptura de la democracia tuvo apoyo internacional a la cabeza del secretario general de la OEA, Luis Almagro, parte de la Unión Europea y el anterior gobierno argentino, reafirmó los informes internacionales que ratifican la naturaleza dolosa del gobierno de facto.

“Mi gobierno, democráticamente electo, a pesar de las múltiples dificultades, incluida la pandemia del COVID-19, hace el mayor de los esfuerzos para recuperar la estabilidad, y el crecimiento económico con justicia social”, culminó. // Viceministerio de Comunicación