Image Secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres

El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, expresó este miércoles que el racismo estructural y la injusticia sistémica siguen denegando a las personas sus derechos más fundamentales, en particular a africanos y afrodescendientes, las comunidades minoritarias, los pueblos indígenas, los migrantes, los refugiados, los desplazados y las mujeres.

Al inaugurar  la reunión de alto nivel para conmemorar el 20 aniversario de la Declaración y el Programa de Acción de Durban, Guterres agregó que estos y otros grupos (como las comunidades de origen musulmán y las minorías cristianas) continúan enfrentando odio, discriminación, violencia y que se les utilice como chivos expiatorios.

Dijo que ello ocurre en un contexto de expresiones de xenofobia, misoginia, supremacía blanca e ideología neonazi. Además, instó a condenar el racismo y la discriminación en cualquiera de sus formas a partir de las líneas de acción de la ONU y medidas concretas que adopten los Gobiernos.

Guterres reiteró que se ha de reconocer la diversidad como una riqueza social y convocó a generar marcos de justicia reparadora que ayuden a incidir en las causas históricas del racismo sistémico y otras manifestaciones de desigualdad. Enfatizó que la generación de empleos, opciones educativas y otras iniciativas abren oportunidades contra la pobreza y la inequidad.

La Declaración y el Programa de Acción de Durban fueron adoptados por consenso en la Conferencia Mundial contra el Racismo, celebrada en 2001 en esa ciudad de Sudáfrica.

Además de sus medidas concretas contra el racismo y toda forma de intolerancia, en esos documentos se plasmó el compromiso de la comunidad internacional para combatir el racismo en el plano nacional, regional e internacional. // Telesur