Image FOTO: BTV

El vocero presidencial Jorge Richter sostuvo que los mismos grupos minoritarios que planificaron y ejecutaron el golpe de Estado de 2019, están en proceso de rearticularse y pretenden llevar adelante una similar estrategia de desestabilización con el objetivo final de alejar del gobierno del presidente Luis Arce.

Richter identificó a sectores políticos y económicos poderosos como los responsables de todo este entramado: “focalizan todos sus esfuerzos en entorpecer el camino a la reactivación económica; quieren que en algún momento la gente crea que la crisis social y económica que ellos generan, son culpa del Gobierno Nacional; de esa manera piensan facilitar la desestabilización y, eventualmente, el desalojo del presidente Arce de la presidencia”.

Durante su comparecencia en el programa “Las 7 en el 7” del canal estatal, Richter fue enfático y explícito al señalar que “el objetivo final no es otro que el de retirar del ejercicio de sus funciones al presidente Luis Arce, al vicepresidente David Choquehuanca (…) quieren reducir y volver a marginar a todos los movimientos sociales para logar impunidad y controlar, otra vez, la economía del Estado”.

Estrategias de la derecha

El portavoz realizó una extensa interpretación de la coyuntura actual del país que mañana enfrentará un paro cívico organizado y convocado por autoridades regionales y militantes cívicos y políticos que participaron activamente en la crisis de 2019. “Volvieron a agrupar a sectores empresariales poderosos, instrumentalizan sus alcaldías, sus gobernaciones, sus espacios de poder. Quieren generar elementos de indignación social para lograr una movilización masiva; no van a reparar metodológicamente en afectar la reactivación económica, porque a ellos no les importa el estado del país, y mucho menos la situación particular de las familias”, agregó.

En el día en el que se recuerda la recuperación de la democracia de manos de la dictadura militar en 1982, Richter advirtió que “es falso que el país celebre 39 años de democracia, como dice la derecha, son 38 años; hubo 37 años de democracia ininterrumpida hasta que entre 2019 y 2020 se rompió el orden constitucional. Es muy importante tener en cuenta que estamos en el primer año del nuevo tiempo democrático”.

“Algunos políticos dicen que estamos viviendo un mal momento de la democracia – continuó el vocero–, pero eso es falso; el peor momento fue cuando el grupo de actores políticos del noviembrismo instaló un gobierno de facto, no constitucional. Ahora nuevamente articulan su discurso de democracia, libertad e institucionalidad, como si no hubieran sido partícipes del golpe y del régimen de facto, como si no fueran responsables de las masacres, de las ejecuciones sumarias de las torturas… son los mismos actores, las mismas personas con nombre y apellido, que nunca ganaron una elección nacional y que quieren modificar sustancialmente el orden político y social del país”.

Finalmente, y a modo de interpretar un par de encuestas de opinión en torno a la coyuntura social y política del país, presentadas por fundaciones locales, incidió en que el paro de mañana y las recientes movilizaciones regionales en rechazo de la Ley Contra las Ganancias Ilícitas y otros motivos, son pretextos para ahondar en la desestabilización. “Quieren generar una indisposición en el ánimo social. Quieren que la población olvide o pase por alto que el Gobierno Nacional redujo la tasa de desempleo, logró mejorar sustancialmente las exportaciones, la productividad y volvió a la política de redistribución de las riquezas”, dijo, y advirtió que “el pueblo no le cree a la oposición, la gente está preocupada por la inestabilidad, pero no está dispuesta a volver a vivir la violencia y la crisis permanente”. // Viceministro de Comunicación / DC