Image Foto: Ministerio de la Presidencia

Desde que el presidente Evo Morales llegó al Gobierno en 2006, Bolivia vive tres revoluciones simultáneas: la revolución de la soberanía, la construcción de un proyecto industrial y el despegue de la economía nacional, así lo explicó hoy el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, en el programa Hora 23 de la red televisiva Bolivisión.

Para la autoridad de Estado el primer hito se iniciar con “el hecho de recuperar nuestros recursos naturales, el hecho de desarrollarnos hoy con una identidad distinta a la del pasado, soberanía, identidad, orgullo nacional, no es poca cosa para un país que ha sufrido demasiado durante 190 años”, explicó.

“Una segunda revolución, es la que está vinculada a la posibilidad de construir un gran proyecto industrial para Bolivia”, explicó Quintana.

“Éramos los peoncitos del capitalismo mundial, éramos un país subalterno, sumiso, pobre, humillado, ofendido y de pronto los bolivianos, todos, decidimos ser otra cosa, ser una nación, ser un Estado Plurinacional, tener una nueva Constitución y, además, ser dueños de nuestros recursos naturales. Este proyecto de industrialización que significa ser dueños”, dijo.

Además, explicó que hasta antes de ese momento Bolivia estaba tenía un “futuro hipotecado”, sin embargo eso cambió y hoy se vive  “un destino que está siendo de alguna manera forjado por la voluntad colectiva”.

Para el titular de la Presidencia la “La tercera gran revolución, tiene que ver, no solamente con esta capacidad de ser propietarios de los recursos naturales, con este gran impulso de la industria, sino también, con el despegue de la economía” y que le permite hacer “transformaciones inimaginables en un momento de estabilidad y de paz”, añadió.

Esa situación –explicó- le ha permitido a nuestros país liderar el crecimiento económico en América Latina, en un momento de recesión regional, de declive de la economía mundial, de caída de los precios especialmente de las materias primas y de una guerra comercial que se están viviendo entre Estados Unidos y la China”, explicó.

Sin embargo, la solvencia económica y social le ha permitido a Bolivia posicionar una imagen internacional positiva donde el presidente realiza reuniones con los más grandes líderes del mundo, aseguró.

Bolivia “tiene una musculatura que le permite elegir a sus inversionistas en el extranjero. Le permite elegir a sus aliados, a sus socios. Esa capacidad hemos logrado a partir de la fortaleza política, de la estabilidad política, del crecimiento económico”, sostuvo.

En ese sentido, la autoridad de Estado señaló que uno de los proyectos ambiciosos  de mediano y largo plazo, es construir una cadena energética vinculada al litio, no solo con la construcción de una industria de baterías sino para abastecer automotores en el mundo entero.

“Bolivia va a ser el enclave de la provisión de baterías  de litio para el mundo entero; no es poca cosa, pero no solo se quedará en la provisión de baterías, se producirá, seguramente, baterías para celulares, para los nuevos sistemas de tecnología, vamos a tener que incorporarnos, seguramente a la nanotecnología, así como en el mundo de la salud y la alimentación”, indicó.

Recordó que el presidente Evo en su reciente diálogo con su homólogo de Rusia, Vladimir Putin, recibió ofertas de ensamblar vehículos a gas en Bolivia, “eso realmente sería un gran salto para economizar recursos,  proteger el medio ambiente y utilizar nuestro propio  gas, en una nueva matriz, el servicio de transporte público”, agregó./jcmh.