En una reunión entre la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y la Asociación de Tractoristas Integrados en Producción de Quinua Real Orgánica (Atipquir–O), la institución reguladora se comprometió a revisar la normativa sobre el uso y la administración de las tarjetas B-SISA, acelerar la elaboración de un proyecto y encontrar mecanismos para llegar a los lugares alejados donde se encuentra el sector productivo del alimento.
El
encuentro se desarrolló a solicitud de la organización con el fin de atender
sus demandas, ya que están registrados como usuarios finales de maquinaria
agrícola en el sistema B-SISA.
El sector
denunció irregularidades en el uso y la administración de las tarjetas B-SISA,
situación que perjudicó al pequeño productor, en gran medida por la desviación
de combustible y la escasez en el abastecimiento de diésel y gasolina,
destinados a las labores de producción de quinua, en La Paz, Oruro y Potosí.
La
directora de la ANH, Margot Ayala, explicó que el sector reportó reiteradamente
prácticas irregulares que generan desvíos de combustible y afectan directamente
la provisión de diésel para operar maquinaria agrícola. Esta situación impacta
de forma negativa en la producción de quinua real, que es un alimento muy
valorado no solo a nivel nacional, sino también mundial.
“Este no es
el primer sector que nos reporta irregularidades y desvíos que los dejan sin
provisión para operar sus maquinarias. El sistema de tarjetas se creó para
otorgar acceso prioritario al diésel, pero su mal uso ha impedido que el
combustible llegue a quienes realmente lo necesitan”, señaló Ayala. // Fuente: AEP/
DC

