El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano Urenda, recibió este martes la Condecoración al Mérito Militar “Cnl. Eduardo Avaroa”, otorgada por las Fuerzas Armadas en reconocimiento a su labor y compromiso con el fortalecimiento institucional de la entidad castrense. El acto fue encabezado por el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Víctor Hugo Balderrama.
Durante su intervención, la autoridad señaló que el presidente Rodrigo Paz le encomendó trabajar junto al Alto Mando Militar para preservar la paz, fortalecer la estabilidad institucional, garantizar el respeto al orden constitucional y defender la democracia dentro del marco de la ley. En ese contexto, afirmó que la prioridad del Gobierno es atender las demandas legítimas mediante el diálogo, pero actuar con firmeza frente a hechos de violencia.
Justiniano sostuvo que, a más de 40 días de bloqueos en diferentes regiones del país, Bolivia enfrenta una situación que, a su criterio, trasciende el conflicto interno. Aseguró que existen intereses criminales, financiamientos irregulares y estructuras vinculadas al narcotráfico que buscan debilitar al Estado y generar inestabilidad.
“Cuando no pudieron doblegar al país mediante los bloqueos, algunos sectores decidieron escalar el conflicto. Pasaron del bloqueo a la violencia, de la piedra a la bala y ahora pretenden utilizar métodos de terror y acciones de sedición para imponer por la fuerza lo que no pueden conseguir por la vía democrática”, afirmó la autoridad.
Asimismo, remarcó que la protesta pacífica constituye un derecho constitucional, pero advirtió que los actos violentos son delitos que deben ser sancionados. En esa línea, aseguró que ningún interés político o criminal puede estar por encima de la vida de los bolivianos, de la Constitución y de la democracia.
Finalmente, el ministro enfatizó que las Fuerzas Armadas no están para confrontar al pueblo, sino para resguardar la soberanía, la paz interna y el orden constitucional. Advirtió que, frente a cualquier intento de quebrantar la democracia, el Estado responderá con legalidad y firmeza, mientras que las Fuerzas Armadas cumplirán su misión constitucional de manera institucional, disciplinada y en apego a la ley.

