Dos medidas de presión simultáneas paralizan este martes la atención en el sistema público de salud en Santa Cruz de la Sierra. Por un lado, el personal de hospitales de primer y segundo nivel acata un paro de 96 horas, mientras que los trabajadores de los centros de tercer nivel cumplen una medida de 48 horas, afectando la prestación de servicios en toda la red.
Ambos sectores protestan contra autoridades municipales y departamentales, a quienes responsabilizan por el incumplimiento en el pago de salarios, además de la falta de insumos, medicamentos y condiciones adecuadas para la atención médica.
En el caso de los hospitales de tercer nivel, administrados por la Gobernación, el paro de 48 horas se desarrolla inicialmente en la capital cruceña, aunque se prevé su ampliación a nivel departamental en las próximas horas. Entre sus principales demandas se encuentra la cancelación de sueldos adeudados y el cumplimiento de compromisos pendientes con el sector.
Por su parte, los profesionales en salud afiliados a la Federación de Sindicatos de Ramas Médicas de Salud Pública (Fesirmes) iniciaron este martes un paro de 96 horas en hospitales de primer y segundo nivel. La medida implica la suspensión de consultas externas, mientras que los servicios de emergencia continúan operando de forma restringida.
El sector denuncia desabastecimiento de medicamentos, insumos y material básico, además de irregularidades en el pago de salarios correspondientes a febrero y marzo. También cuestionan la falta de subsidios y problemas en los aportes a la seguridad social, señalando que, pese a sus contribuciones, no reciben atención en la Caja Nacional debido a deudas institucionales.
Como parte de las acciones de presión, se convocó a una marcha desde el hospital San Juan de Dios, programada para las 09:00. Entretanto, el paro de 96 horas se mantendrá hasta el viernes 17 de abril, aunque no se descarta su suspensión si las autoridades atienden las demandas planteadas.

