Cada febrero, Tarija da inicio a su Carnaval con una de las tradiciones más queridas: el Jueves de Compadres. Entre música y celebración, la protagonista es la canasta de Compadres, un símbolo que representa amistad, lealtad y hermandad. Más que un obsequio, esta costumbre ancestral marca el inicio del calendario carnavalero y reafirma uno de los valores centrales de la cultura chapaca: el vínculo entre amigos que se eligen como familia.
La entrega de la canasta es un gesto sincero que expresa aprecio, respeto y buenos deseos, y que se renueva año tras año, ya que quien la recibe asume el compromiso de devolverla en la siguiente gestión. Así, la tradición fortalece relaciones que perduran en el tiempo y se transmiten de generación en generación.
Cada elemento que la compone tiene un significado especial. Las frutas y flores simbolizan abundancia y prosperidad; el zapallo y el pepino representan la fertilidad y el amor; la torta expresa la dulzura de la vida compartida; mientras que las viandas, empanadas, vinos y cervezas refuerzan el espíritu de compartir y brindar por la amistad. La albahaca, infaltable, aporta aroma y buena energía, acompañada de globos y serpentinas que visten la canasta de fiesta.
Convertirse en compadre o comadre es un honor reservado para personas importantes, y el gesto refuerza la confianza, la lealtad y la unión entre generaciones. En Tarija, el Jueves de Compadres no es solo una celebración: es una promesa de amistad sincera y un pedazo vivo del corazón chapaco.
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