Decenas de
personas quedaron sepultadas y al menos doce fueron enviadas a hospitales. Las
autoridades confirman que hay "señales de vida" entre los escombros.
Los
socorristas intentan este sábado encontrar supervivientes en un vertedero de
basuras del centro de Filipinas cuyo colapso el pasado jueves sepultó a decenas
de empleados y dejó al menos seis muertos, según un nuevo balance de las
autoridades del país, que el día anterior había sufrido un terremoto.
Alrededor
de 50 trabajadores de saneamiento quedaron sepultados bajo los residuos del
vertedero de Binaliw, donde trabajaban en ese momento 120 empleados. Se trata
de una instalación privada que procesa "mil toneladas de residuos sólidos
urbanos al día" situada en la turística ciudad de Cebú. Según un concejal
municipal, los escombros cayeron de una altura equivalente a de 20 pisos.
El alcalde
de la ciudad, Nestor Archival, anunció previamente hoy a través de Facebook que
el número de muertos había ascendido a cuatro y que otros 12 habían sido
trasladados a hospitales. "Las autoridades confirmaron... la detección de
señales de vida en zonas específicas, lo que requirió una excavación cuidadosa
y continua y el despliegue de una grúa más avanzada de 50 toneladas",
declaró Archival.
Dos
cadáveres más localizados, pero no recuperados
Los
socorristas se enfrentan ahora al riesgo de un nuevo desplome mientras se abren
paso entre los escombros, dijo el sábado a la AFP una de ellos, identificada
como Jo Reyes. "Las operaciones continúan en este momento. Son continuas.
Pero de vez en cuando, el vertedero se mueve, y eso detiene temporalmente la
operación", aseguró.
Dave
Tumulak, responsable de gestión de desastres en Cebú, dijo a AFP que otros dos
cuerpos fueron hallados el sábado, lo que eleva el número de muertos a seis,
mientras que 32 personas siguen desaparecidas. "Encontramos otros dos
cuerpos, pero no podemos recuperarlos debido a la pesada viga de metal que cayó
sobre ellos, así que estamos intentando cortar el metal", declaró. // DW /
CA

