“Si la Asamblea Legislativa no hubiese frenado la aprobación de los créditos, hubiesen aprobado 2.000 millones de dólares, no hubiésemos tenido el problema de los combustibles, ni del dólar”, aseguró el Vicepresidente del Estado - Presidente de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), Jilata David Choquehuanca, la tarde de este miércoles.
La
autoridad respaldada en datos proporcionados por el Ministerio de Planificación
señaló que la no aprobación de créditos por los asambleístas provocó
consecuencias económicas negativas para el país, contribuyendo directamente a
la escasez de combustibles y la fluctuación del dólar en el mercado boliviano.
En su
análisis el Jilata, comparó las diferentes gestiones y la aprobación de
créditos desde el 2006, destacando que durante varias gestiones de gobierno se
ha recurrido al crédito para impulsar el desarrollo, incluso en periodos de
bonanza económica.
Choquehuanca
aseguró que en el periodo 2006-2009 se aprobaron 52 créditos por un monto de
$us2.216 millones. La gestión 2010-2014 la ALP aprobó 90 créditos por un total
de $us4.891 millones. De los años 2015-2019 se aprobaron 89 créditos por $us
8.311 millones.
Por su
parte en el año 2020 durante la gestión Jeanine Áñez, se aprobaron 12 créditos
por $us1.497 millones, en un solo año. Y en la presente legislatura desde 2020
a marzo 2025 se han aprobado 37 leyes de crédito por un monto de $us4.284
millones.
El presidente
de la ALP subrayó que, si no se hubiera frenado la aprobación de créditos, el
país no estaría enfrentando los problemas actuales de combustible y dólares.
Asimismo,
el mandatario, recordó que el país ha cumplido con sus obligaciones de deuda,
habiendo devuelto alrededor de $us1.500 millones en intereses y capital durante
el último año. A tiempo de hacer un llamado a la ALP para agilizar la
aprobación de estos créditos, fundamentales para la estabilidad económica y el
avance de los proyectos de desarrollo en Bolivia.
Expansión
sin precedentes de redes de gas domiciliario
El
Vicepresidente del Estado Plurinacional también informó que desde el 2020 hasta
mayo de 2025, el promedio anual de instalaciones de gas domiciliario alcanzó
las 69.408, superando las cifras de periodos anteriores. Este incremento
constante en la cobertura de gas natural en los hogares bolivianos es
presentado como un pilar fundamental del "proceso de cambio",
reflejando una política energética orientada a mejorar la calidad de vida de
los ciudadanos a través del acceso a una fuente de energía más económica y
eficiente.
El Jilata
recordó que durante los diez últimos años de la etapa neoliberal (1994-2005),
el promedio anual de instalaciones apenas alcanzaba las 3.000. Sin embargo, con
el advenimiento del "proceso de cambio", este ritmo experimentó un
crecimiento exponencial. “Durante el proceso de cambio, del 2006 al 2019, se
instalaron 66.672 redes de gas domiciliario. O sea, se ha subido del 3.000 a
66.000. Ese es el proceso de cambio”, destacó la autoridad. // Fuente: VPEP