En
el tercer domingo de Cuaresma, el Monseñor Pedro Fuentes, Obispo Auxiliar de La
Paz, invitó a la población a reflexionar sobre la “miopía espiritual”, una
condición que, según explicó, impide al ser humano ver más allá de sus propios
intereses y lo convierte en prejuicioso, desconfiado y superficial. Señaló que
muchas veces las personas buscan la felicidad en lo material y, cuando
enfrentan problemas o enfermedades, pierden la esperanza y la fe.
El
obispo advirtió que esta “miopía del espíritu” se manifiesta en la indiferencia
frente al sufrimiento ajeno. Como ejemplo, mencionó el accidente del avión
Hércules el pasado 27 de febrero, donde algunos se apropiaron de objetos en
lugar de ayudar a salvar vidas. Para Fuentes, este tipo de actitudes reflejan
una enfermedad del alma que genera indolencia y falta de compasión.
Asimismo,
alertó que escuchar las voces del mal conduce a la intolerancia, ignorancia, codicia
y violencia, anulando la capacidad de razonar y de convivir en paz. Por ello,
llamó a recuperar la sensibilidad espiritual y la capacidad de conmoverse ante
el dolor de los demás.
Finalmente,
recordó que “sentarse junto al pozo de Jesús es sentarse frente a la verdad de
uno mismo”, citando el pasaje de San Juan 4, 5–42. Destacó que las palabras del
Señor refrescan la vida y ofrecen una invitación sin condiciones ni juicios,
abriendo la posibilidad de sanar la mirada interior y superar la ceguera
espiritual. // BTV

