Este martes, Bolivia vive una jornada histórica. La selección nacional se enfrenta a Irak a las 23:00 en un partido decisivo que podría marcar la clasificación al Mundial tras más de tres décadas. Desde temprano, el país ya respira fútbol y se prepara para apoyar a la Verde.
Comercios, mercados y calles de ciudades como La Paz, Santa Cruz y Cochabamba muestran un movimiento inusual. La venta de camisetas, banderas y artículos alusivos a la selección se disparó, mientras restaurantes y puestos informales se alistan para recibir a grupos de hinchas que seguirán el partido juntos.
La polera número 7, de Miguel Terceros, es la más solicitada, y la indumentaria blanca que la selección vestirá esta noche encabeza la lista de preferencia de los aficionados. En Cochabamba, especialmente en la plaza de Las Banderas, los puntos de venta de camisetas registraron gran afluencia desde primeras horas de la tarde.
El entusiasmo no decae pese al horario nocturno. Oficinas y espacios de trabajo organizan reuniones para seguir el encuentro, mientras familias y grupos de amigos se preparan para vivir cada minuto de un partido que podría cambiar la historia del fútbol boliviano.
La expectativa es histórica: toda Bolivia sigue pendiente del resultado, con la esperanza de que La Verde logre un hito que devuelva la ilusión a los hinchas y haga vibrar a toda una nación, que no participa en un Mundial desde 1994. // BTV

