El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, declaró este domingo el estado de sitio durante 30 días después de un fin de semana violento en el que presos tomaron el control de tres prisiones del país y pandilleros asesinaron a 8 policías en respuesta a los operativos de las autoridades para restablecer el control en los centros de detención.
Arévalo anunció en cadena nacional que el gobierno
había recuperado el control de los tres centros penitenciarios y que en los
operativos "no ha habido ni una baja que lamentar".
El estado de sitio permite a las autoridades la
detención de cualquier persona sin necesidad de una orden judicial y está
diseñado para garantizar la seguridad contra el terrorismo o actividades
rebeldes.
El sábado, reos se hicieron con el control de las
cárceles Renovación 1, Fraijanes 2 y el Preventivo de la zona 18, tomando como
rehenes a varios guardias y haciendo exigencias al gobierno.
Detrás de las revueltas carcelaria estaría la pandilla
del Barrio 18, designada como terrorista por Estados Unidos y el Congreso de
Guatemala el año pasado, y su líder Aldo Dupié Ochoa, conocido como "El
Lobo", quien según la prensa local buscaba ser trasladado a otra prisión
para tener más privilegios.
Luego de que las autoridades hubieran recuperado el
control de las prisiones, grupos de pandillas atacaron a agentes de la policía
en diferentes puntos de la capital del país, con un balance de 8 agentes
muertos y varios heridos.
Arévalo dijo que los atentados tenían como objetivo
"aterrorizar a las fuerzas de seguridad y a la población" para frenar
"la lucha contra las pandillas".
"Por eso he decidido decretar estado de sitio
nacional por 30 días a partir de hoy", dijo Arévalo.
// Fuente: BBC /RC

