El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, afirmó que la caída de Nicolás Maduro marca el inicio de una nueva etapa para Venezuela y el fin de un modelo que, según señaló, estuvo marcado por la corrupción y el narcotráfico.
Las
declaraciones se dieron tras la captura del mandatario y de su esposa, Cilia
Flores, en un operativo ejecutado en Caracas.
Aramayo
sostuvo que el gobierno de Maduro dejó un país con una economía profundamente
deteriorada, sin servicios básicos y golpeado por la corrupción, una situación
que, afirmó, obligó a millones de venezolanos a abandonar su territorio en los
últimos años.
El jefe de
la diplomacia boliviana señaló que Bolivia respalda una salida democrática para
Venezuela en el marco del derecho internacional y de la Carta de las Naciones
Unidas, y remarcó que el Gobierno boliviano no apoya dictaduras,
independientemente de su orientación política.
Indicó
además que, debido a la complejidad del escenario actual, Bolivia aún no ha
tomado contacto directo con las autoridades del proceso de transición, aunque
ya expresó públicamente su respaldo a un cambio que respete el estado de
derecho y la voluntad del pueblo venezolano.
Finalmente,
Aramayo afirmó que Bolivia coordina con países de la región la conformación de
un mecanismo de apoyo multilateral para acompañar la transición en Venezuela.
En tanto,
autoridades del Ejecutivo reiteraron su respaldo a los ciudadanos venezolanos
que demandan el restablecimiento de la democracia y la institucionalidad en su
país. // BTV

