El vocero presidencial, José Luis Gálvez, ratificó que el Gobierno mantiene su apertura al diálogo frente a la demanda de la Central Obrera Boliviana (COB) de un incremento salarial del 20%. Señaló que las medidas de presión afectan directamente al bolsillo de la población y que lo más responsable sería proponer soluciones que permitan alcanzar acuerdos.
Gálvez agregó que, mientras la COB decida sumarse al diálogo, el Gobierno continúa trabajando con distintos sectores como cuentapropistas, gremiales y transportistas. Aseguró que la mayoría de los bolivianos “no están representados” por la COB y calificó sus posturas como de tinte político.

