El Ministerio de Hidrocarburos prepara un proyecto tecnológico orientado a instalar sistemas de control electrónico en las garrafas de Gas Licuado de Petróleo (GLP). El titular de esta cartera, Mauricio Medinaceli, explicó que la iniciativa busca frenar el desvío ilegal de combustible hacia naciones vecinas y asegurar el suministro para la población local bajo el esquema de precios subvencionados. Esta medida surge tras detectar que diversas organizaciones delictivas desplazaron sus operaciones hacia el gas ante el cierre de rutas previamente utilizadas para el tráfico de diésel.
La implementación técnica se basa en modelos
internacionales y consiste en la incorporación de dispositivos de monitoreo en
cada envase. Estos mecanismos permitirán el rastreo de las unidades y su
posible inhabilitación en caso de que salgan de los canales de distribución
autorizados para el consumo doméstico. La autoridad destacó la urgencia de esta
vigilancia debido a la brecha económica actual, pues mientras el costo nacional
es de 22,50 bolivianos, en mercados como el peruano el valor de una garrafa
supera los 100 bolivianos.
La administración estatal descartó cualquier ajuste al
alza en la tarifa del servicio básico para el usuario final. Medinaceli subrayó
que la estrategia estatal prioriza el uso de soluciones digitales antes que un
incremento en los precios para proteger el patrimonio público. De esta manera,
el Ejecutivo pretende neutralizar los beneficios económicos de las redes
ilícitas sin afectar la economía de las familias bolivianas que dependen de
este recurso energético. // Fuente: La Prensa

