Los vecinos y comerciantes de la Ceja, en El Alto, están en constante alerta ante la presencia de personas que, a plena luz del día, se inyectan sustancias de dudosa procedencia, alojándose en las pasarelas.
Los vecinos y comerciantes de la Ceja, en El Alto, están en constante alerta ante la presencia de personas que, a plena luz del día, se inyectan sustancias de dudosa procedencia, alojándose en las pasarelas.