La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) presentó una denuncia por los delitos de hurto y sabotaje contra el conductor de un camión cisterna, acusado de presuntamente manipular el diésel que transportaba desde Arica, Chile, con destino a la planta de Senkata. El hecho fue detectado en medio del fortalecimiento de los controles en toda la cadena logística de combustibles.
El chofer, que presta servicios para una empresa de transporte internacional de crudo y carburantes vinculada a YPFB, cargó aproximadamente 32.751 litros de diésel en Iquique el 16 de marzo y llegó el pasado sábado a las instalaciones de almacenaje de Senkata.
Antes de iniciar la descarga, se realizaron controles de verificación física y sensorial, que evidenciaron irregularidades en parte del volumen transportado, al no cumplir con los estándares requeridos. Ante esta situación, el proceso fue suspendido de inmediato y la cisterna quedó aislada.
En ese contexto, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) se trasladó a la planta para efectuar la verificación del producto, el muestreo oficial bajo cadena de custodia y una evaluación preliminar del cumplimiento de especificaciones técnicas. Los resultados determinaron que, del total del carburante, 17.500 litros estaban contaminados en uno de los compartimientos, mientras que el resto correspondía a diésel que sí cumplía con los parámetros establecidos.
Según las primeras investigaciones, el transportista habría cargado el combustible en dos compartimientos, uno de los cuales fue presuntamente adulterado tras un contacto en Iquique con una persona que le habría propuesto la venta del carburante. El volumen faltante habría sido sustituido por otro tipo de líquido.
YPFB no descarta que, conforme avancen las investigaciones, se amplíen o modifiquen los delitos inicialmente tipificados, en función de los resultados que se obtengan. // BTV

