La Farándula de Pepinos se apoderó de la sede de Gobierno; en Santa Cruz la celebración llegó hasta las calles; en Sucre tuvo lugar el Carnaval Grande.
El carnaval continuó ayer en el país con entradas y celebraciones. En mayor proporción están Oruro, Sucre, Cochabamba y Santa Cruz. Hoy La Paz vivirá la entrada del Jisk’a Anata 2026, en la cual participarán un total de 65 fraternidades con danzas como kullawadas, llameradas, diabladas, morenadas, caporales, tinkus, entre otras.
Ayer, varias fraternidades que participaron de la majestuosa entrada de Carnaval de Oruro continuaron bailando por las principales calles y avenidas de esa ciudad que acogió a unos 400.000 visitantes.
Como ya es tradicional, las fraternidades y las bandas de música participaron en el Alba, un evento que forma parte fundamental de la Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, como es la entrada del Carnaval de Oruro.
En Santa Cruz, la reina del Carnaval, Camila I, llegó hasta el casco viejo de la capital cruceña acompañada por la comparsa coronadora, Los Testarudos, para dar continuidad a las celebraciones del tradicional Carnaval de Santa Cruz.
“Estamos comenzando. Las expectativas son altísimas de compartir con la gente nuestras tradiciones, de volver al origen de lo que es el verdadero carnaval de calle”, expresó Camila I ante los medios durante la mañana.
En la ciudad de Sucre tuvo lugar el Carnaval Grande de Sucre, donde pandillas, danzas y carros alegóricos deslumbraron al público con su creatividad y entusiasmo a lo largo del recorrido.
Mientras que la alegría del carnaval se instaló en las calles de la ciudad de Cochabamba, donde tuvo lugar el Corso Infantil, un evento dedicado a los más pequeños que estuvo marcado por carrozas coloridas, disfraces originales y comparsas llenas de energía.
Más de 90 comparsas infantiles participaron en el recorrido, donde niños y niñas bailaron y disfrutaron acompañados por sus familias.
La Plaza de Las Banderas, cerca de El Prado cochabambino, se convirtió en un punto de encuentro de sonrisas, juegos y música, con cientos de padres apoyando y celebrando cada presentación.
En la ciudad de La Paz, la Farándula de Pepinos congregó a miles de personas que se dieron cita a lo largo de las avenidas Montes, Mariscal Santa Cruz, Camacho y parte de la Simón Bolívar. Comparsas y grupos como Los Olvidados resaltaron el carnaval paceño que comenzó en la tarde y concluyó en medio de la lluvia.
“Esta es la farándula del Pepino, en este día tan importante para reivindicar a nuestro querido Pepino. Hay que ponerlo en alto”, expresó un integrante de la comparsa Los Olvidados.
Los pepinos, con sus tradicionales máscaras sonrientes y trajes multicolores, encabezaron el desfile. Estos personajes se constituyen en uno de los más representativos del Carnaval de La Paz. La festividad, además de ser una celebración popular, sirvió para reafirmar el valor histórico y cultural del Pepino ante recientes versiones de apropiación de países vecinos.
Además del Pepino, en la entrada destacaron otros personajes emblemáticos de La Paz como cholita paceña y el chuta, que contagiaron su ritmo al público presente acompañados de una banda de música.
La fiesta en la ciudad de La Paz aún no termina. Para hoy en agenda se tiene la entrada del Jisk’a Anata, que reunirá a 65 fraternidades que bailarán ritmos como morenadas, diabladas, llameradas, waca waca, tobas, tinkus, chacareras y otras danzas.
La entrada comenzará en la avenida Montes, a la altura del puente de la Cervecería Boliviana Nacional (CBN), y proseguirá hasta llegar a la avenida Mariscal Santa Cruz, en su carril de subida, para ingresar a la avenida Camacho, luego la avenida Simón Bolívar y concluir a la altura de la plaza del Estadio.
Teleférico del Socavón: ocho años conectando fe, cultura y turismo
La Línea Turística Virgen del Socavón de Mi Teleférico celebró su octavo aniversario destacando un dato emblemático: más de 3,2 millones de pasajeros transportados desde su inauguración, el 7 de febrero de 2018. En este periodo, la infraestructura se consolidó como uno de los principales referentes del turismo cultural en Oruro, integrando modernidad, fe y tradición.
Con 823 metros de recorrido, 16 cabinas, cinco torres y capacidad para movilizar hasta 1.000 personas por hora, el teleférico no solo facilita el acceso al Santuario de la Virgen del Socavón, sino que ofrece una experiencia panorámica única de la ciudad.
Sus dos estaciones fueron concebidas bajo criterios arquitectónicos que resaltan el patrimonio local: la Estación Santuario está decorada con esculturas que representan danzas del Carnaval de Oruro, declarado Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, mientras que la estación situada en el cerro Santa Bárbara evoca la figura del Ángel, con vitrales inspirados en el templo mariano.
Durante la celebración del majestuoso Carnaval de Oruro, el teleférico amplía horarios y aplica tarifas diferenciadas para visitantes tanto nacionales como extranjeros, reforzando su aporte a la dinámica económica y cultural de la ciudad.
A ocho años de su puesta en marcha, el teleférico reafirma su condición de símbolo de integración, orgullo regional y proyección internacional, sobre todo en acontecimientos como el carnaval, donde el sistema de transporte es el más utilizado para un recorrido turístico.
Se dinamiza la economía hasta los Bs 1.000 millones
El carnaval vuelve a confirmar su peso como uno de los motores culturales y económicos más importantes del país. Según datos oficiales del Ministerio de Turismo, la festividad podría generar en 2026 un movimiento económico cercano a los Bs 1.000 millones a escala nacional, superando ampliamente los Bs 700 millones registrados en 2025.
La proyección incluye no solo las grandes entradas y corsos, sino también las actividades precarnavaleras, la confección de trajes y bordados, hotelería, gastronomía, el transporte y el comercio vinculado a la celebración.
En el caso de Oruro, epicentro de la festividad y Patrimonio Cultural Inmaterial, el empresariado estima que el movimiento económico podría alcanzar los $us 80 millones, superando las previsiones iniciales de $us 60 millones y los $us 67 millones logrados la pasada gestión.
Más de 60.000 bailarines de 52 conjuntos folklóricos participaron en la tradicional entrada en honor a la Virgen del Socavón, atrayendo a miles de visitantes nacionales e internacionales.
El carnaval, más allá de la fiesta, se consolida así como un engranaje de la economía cultural boliviana, donde tradición, identidad y producción se articulan para dinamizar los sectores y generar empleo en todo el país. La fiesta por carnavales todavía prevé otra entrada como el tradicional Corso de Corso en la ciudad de Cochabamba el próximo domingo. // Fuente: AEP

