Desde Brasil, el presidente Rodrigo Paz subrayó que Bolivia enfrenta un desafío histórico que va más allá de la falta de litoral: el "enclaustramiento mental" que limita la visión del país sobre su desarrollo y proyección internacional. Para el mandatario, abrir nuevas oportunidades de comercio y transporte es clave para romper esa barrera y permitir que Bolivia piense en grande.
Paz destacó que las cinco fronteras del país representan una ventaja estratégica para conectarse con mercados regionales e internacionales. “No se trata solo de abrir puertos, sino de darles un sentido de desarrollo que transforme nuestra forma de pensar y actuar”, afirmó, señalando que la mentalidad es tan importante como la infraestructura física.
La apertura de nuevos puertos y la mejora de la conectividad no solo permitirán distribuir energía y productos de manera más eficiente, sino que también representan un símbolo de libertad económica y mental. Según Paz, cada puerto es un motor de desarrollo que refleja la capacidad del país de superar sus límites históricos.
El presidente enfatizó que estas iniciativas forman parte de una estrategia clara para posicionar a Bolivia en un nivel acorde con su historia y potencial. La cooperación con Brasil se convierte así en una oportunidad para expandir horizontes, mostrar el país al mundo y consolidar un desarrollo sostenible. // BTV

