En la homilía del cuarto domingo de Pascua, el monseñor Giovani Edgar Arana, obispo de la Diócesis de El Alto y secretario general de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), advirtió que el país atraviesa un periodo de conflictos sociales y económicos, marcado por tensiones con el magisterio y demandas de distintos sectores. En ese contexto, subrayó la necesidad de promover el diálogo y evitar la confrontación, alertando sobre el desgaste institucional que generan las disputas constantes.
En su reflexión, el prelado destacó que en tiempos de confusión la fe cristiana brinda orientación y esperanza. Reiteró la importancia de fomentar el entendimiento entre sectores y reducir los escenarios de enfrentamiento, señalando los efectos negativos que estas crisis tienen sobre la estabilidad del país.
“Hoy más que nunca el pueblo boliviano necesita puertas abiertas, no muros de división; necesita caminos de diálogo, no escenarios de constantes enfrentamientos. (…) El país no puede seguir atravesando por disputas que desgastan la institucionalidad y fracturan la estructura social”, afirmó.
Asimismo, Arana llamó a una conversión integral, personal, comunitaria, ética y política, como base para superar las divisiones que afectan a la sociedad. “Porque ninguna reforma estructural será suficiente si no va acompañaba de un cambio profundo del corazón. Ninguna política pública dará resultados si no está sostenida por principios y valores”, enfatizó.
Finalmente, remarcó que la Iglesia en Bolivia busca renovar su compromiso con el bien común, destacando a la familia como núcleo fundamental de la sociedad y exhortando al Estado a impulsar políticas que garanticen su protección y desarrollo integral. // BTV

