Bolivia ingresa a un escenario electoral inédito con la aplicación de un silencio electoral no uniforme. Mientras cinco departamentos se preparan para la segunda vuelta, en el resto del país no rigen restricciones, lo que obliga a implementar controles diferenciados en el proceso.
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) dispuso que desde las 00:00 de este jueves entre en vigencia el silencio electoral en Santa Cruz, Beni, Tarija, Chuquisaca y Oruro, prohibiendo toda actividad proselitista hasta las 18:00 del domingo, día de la votación. La medida busca garantizar un voto reflexivo sin influencias externas.
A diferencia de procesos anteriores, las restricciones no se aplican a nivel nacional, sino únicamente en las regiones donde se desarrollará el balotaje. Esto configura un operativo focalizado, con coordinación entre instituciones para asegurar el cumplimiento de la normativa electoral.
En el caso de Santa Cruz, la Gobernación activó un Auto de Buen Gobierno mediante el Decreto Departamental 523, que establece prohibiciones específicas como el consumo de bebidas alcohólicas, la realización de actos públicos y la circulación vehicular sin autorización durante la jornada electoral.
Asimismo, se contemplan sanciones para quienes incumplan las disposiciones, incluyendo multas para jurados electorales que no se presenten a cumplir sus funciones. En paralelo, el Tribunal Electoral Departamental intensifica la distribución de material electoral y la capacitación de jurados para garantizar el desarrollo adecuado de la segunda vuelta.

