Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, murió este domingo tras resultar herido en un operativo militar en Jalisco. Considerado fundador y máximo líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), fue durante años uno de los hombres más buscados por las autoridades de México y Estados Unidos, con recompensas millonarias ofrecidas por información que permitiera su captura.
De perfil reservado y con escasas fotografías públicas, Oseguera Cervantes fue trasladado vía aérea hacia Ciudad de México tras el enfrentamiento, pero falleció en el trayecto, según informó la Secretaría de la Defensa Nacional. El operativo se desarrolló en Tapalpa, en la región montañosa de Jalisco, y dejó también a otros integrantes del grupo criminal bajo custodia.
Nacido en 1966 en Michoacán, tuvo un paso por Estados Unidos donde fue condenado en 1994 por conspiración para distribuir heroína en California. Tras cumplir parte de su sentencia y regresar a México, trabajó brevemente como policía en Jalisco antes de retomar actividades ilícitas. Con el tiempo, se integró a estructuras del narcotráfico vinculadas al Cártel del Milenio y posteriormente consolidó su propio liderazgo.
Su ascenso dentro del CJNG estuvo marcado por alianzas estratégicas, entre ellas su vínculo con la familia González Valencia, señalada por autoridades como soporte financiero del grupo. Bajo su mando, el cartel amplió su control territorial y fortaleció el tráfico de drogas sintéticas, especialmente metanfetamina y fentanilo, además de consolidar redes internacionales de suministro y distribución.
El CJNG ganó notoriedad por su capacidad operativa y su alto poder de fuego. En 2015 protagonizó uno de los ataques más significativos contra fuerzas federales al derribar un helicóptero militar durante un operativo. Desde entonces, el grupo fue catalogado por agencias estadounidenses como una de las organizaciones criminales más peligrosas del hemisferio, con presencia en varios estados mexicanos y conexiones en otros continentes.
Acusado en múltiples ocasiones por tribunales estadounidenses por narcotráfico y uso de armas en actividades delictivas, Oseguera figuró desde 2016 en listados internacionales de fugitivos de alto perfil. Con su muerte, se abre un nuevo capítulo en la dinámica del crimen organizado en México, mientras las autoridades evalúan el impacto que tendrá su ausencia en la estructura y operaciones del CJNG.

