La ilusión boliviana está más viva que nunca. Tras la victoria 2?1 sobre Surinam en Monterrey, la selección nacional se prepara para un duelo decisivo: enfrentar a Irak el próximo martes 31 de marzo por el pase al Mundial 2026. Una cita que puede marcar un antes y un después en la historia del fútbol boliviano.
Con un equipo renovado, la Verde mostró una identidad clara y el compromiso de una generación que sueña en grande. Este equipo no solo compite, sino que inspira a todo un país que ha vuelto a creer en la posibilidad de volver a una Copa del Mundo.
Óscar Villegas logró consolidar una Selección que ha sabido responder en los momentos más exigentes. Lo que inició como un proyecto pensando en el futuro, hoy tiene a Bolivia a un paso de vivir un sueño largamente esperado tras más de 30 años sin estar en la máxima cita futbolística.
Enfrente estará Irak, un rival con historia propia y la intención de repetir un hito: su única participación en un Mundial fue en México 1986.
El partido ante Irak se perfila como un duelo de emociones intensas, mística y orgullo nacional. Más allá del resultado, Bolivia ha demostrado que puede competir de igual a igual y cargar con el fervor de una hinchada que vuelve a soñar con el rugido mundialista. // BTV

