Cada 12 de abril, Bolivia conmemora el Día de la Niña y del Niño, una jornada dedicada a reconocer la importancia de la infancia y promover el respeto pleno de sus derechos. Más allá de las celebraciones, la fecha invita a reflexionar sobre el bienestar, la protección y el desarrollo integral de niñas y niños en todo el país.
El origen de esta conmemoración se remonta a 1955, cuando durante el gobierno de Víctor Paz Estenssoro se estableció oficialmente esta fecha mediante decreto supremo. La decisión respondió a recomendaciones internacionales impulsadas tras la Declaración de Principios Universales del Niño, promovida por organismos como la OEA y UNICEF, que alentaban a los países a dedicar un día especial a la niñez.
Décadas más tarde, en 2013, Bolivia reforzó esta conmemoración con la Ley N° 357, que actualizó su denominación para incluir de manera explícita a las niñas. Este cambio buscó visibilizar sus derechos y reafirmar el compromiso con la igualdad de género desde las primeras etapas de la vida.
En el marco de la Constitución Política del Estado y la Ley N° 548 del Código Niña, Niño y Adolescente, el país reconoce derechos fundamentales como la educación, la salud, la identidad, la protección y la participación. Estas normas establecen el principio del interés superior del menor como eje central de toda política pública destinada a la niñez.
Así, el Día de la Niña y del Niño no solo representa una celebración, sino también un llamado a la sociedad para garantizar entornos seguros, inclusivos y afectivos. Es una oportunidad para reafirmar el compromiso colectivo de construir un presente y un futuro donde cada niña y niño crezca con dignidad, respeto y oportunidades reales de desarrollo. // BTV






