El Gobierno de Ecuador inició la noche de este domingo un nuevo periodo de toques de queda nocturnos en casi la mitad de su territorio, como parte de su estrategia para contener la violencia vinculada a bandas criminales.
La medida, impulsada por el presidente Daniel Noboa, estará vigente desde las 23:00 hasta las 05:00 y se extenderá por 15 días, hasta el 18 de mayo. Abarca nueve de las 24 provincias del país, entre ellas Guayas, Manabí, Pichincha y Esmeraldas, zonas que concentran la mayor incidencia delictiva.
Según datos oficiales, estos territorios reúnen cerca del 90% de los hechos de violencia registrados a nivel nacional, lo que llevó al despliegue de policías y militares en ciudades y carreteras, con controles estrictos para restringir la circulación durante la noche.
En urbes como Guayaquil y Quito se instalaron decenas de puestos de control para la verificación de vehículos, búsqueda de armas y captura de personas requeridas por la justicia, en el marco de operativos de alto impacto.
Esta es la segunda vez en el año que el Ejecutivo ecuatoriano aplica esta medida. Aunque el primer toque de queda logró reducir los homicidios en un 28 %, las autoridades reconocen que no se logró desarticular las estructuras criminales, sino que estas desplazaron sus operaciones a otras zonas del país.a

