En el marco de la Cuarta Cumbre Ministerial del Comité Latinoamericano de Seguridad Interior (CLASI), el Ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo Huerta, asumió oficialmente la Presidencia Pro Témpore del mecanismo regional, reafirmando el compromiso del Estado boliviano con una cooperación más operativa, tecnológica y orientada a resultados frente al crimen organizado transnacional.
El Ministro estuvo acompañado por el Viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, quien participó activamente en las sesiones técnicas y bilaterales desarrolladas en Santiago de Chile, consolidando la articulación regional en materia de lucha contra el narcotráfico, el tráfico ilícito de armas y la trata de personas.
Durante su intervención en la Cumbre, el Ministro destacó que el crimen organizado ha evolucionado hacia estructuras cada vez más sofisticadas, incorporando tecnologías emergentes, inteligencia artificial y redes financieras complejas para sostener sus operaciones ilícitas.
Señaló que la respuesta regional debe avanzar hacia una cooperación operativa real, basada en inteligencia estratégica, intercambio seguro de información y acciones conjuntas medibles.
Asimismo, remarcó la importancia de afectar la economía del crimen mediante el fortalecimiento de investigaciones financieras y recuperación de activos ilícitos, así como proteger puertos, aeropuertos y corredores logísticos frente a la infiltración criminal.
En su discurso, el Ministro subrayó que la cooperación regional exige coherencia interna, destacando los procesos de fortalecimiento institucional que Bolivia viene implementando para consolidar la profesionalización, la transparencia y la confiabilidad de sus estructuras de seguridad.
La nueva Presidencia boliviana dará continuidad al trabajo realizado por Chile, profundizando la implementación de los Planes Anuales Operativos (PAOs) y la coordinación birregional con la Unión Europea, con énfasis en resultados verificables.
Bolivia asume esta responsabilidad regional con una visión clara: fortalecer la institucionalidad del CLASI, consolidar la interoperabilidad entre Estados y avanzar hacia una región más segura mediante acciones concretas y sostenibles.
El
mensaje fue contundente: la seguridad regional requiere determinación,
cooperación estructurada y firmeza frente a cualquier forma de criminalidad
organizada. // Mingob

