El canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, informó que el país se prepara para recibir al Rey de España en el marco de un proceso de apertura internacional y reconstrucción de confianza. Señaló que Bolivia atravesó dos décadas de aislamiento y retrocesos debido al incumplimiento de acuerdos y posturas ideológicas, pero que ahora, con las decisiones asumidas por el Gobierno, se abren oportunidades de integración en el escenario mundial.
Aramayo recalcó que Bolivia no renunciará a la reivindicación marítima, aunque subrayó la necesidad de abrir un diálogo con Chile. Además, afirmó que el Gobierno mantiene una postura firme contra las dictaduras y que, aun cuando no se compartan valores con otros países, siempre se debe apostar por un diálogo pragmático que permita avanzar en la construcción de relaciones internacionales sólidas.

