La agencia Fitch Ratings mejoró la calificación de riesgo de Bolivia de CCC- a CCC y destaca la disminución de riesgos de incumplimiento de la deuda, la eliminación de la subvención a los carburantes y otras reformas impulsadas por el presidente del Estado, Rodrigo Paz.
“La mejora de la calificación de Bolivia refleja la disminución de los riesgos de incumplimiento o reestructuración, debido a la reducción de las restricciones políticas al financiamiento externo”, precisa el informe de la calificadora de riesgo.
También atribuye la decisión a los compromisos de financiamiento de organismos multilaterales y la eliminación de los subsidios a los combustibles. Esto, según Fitch, debería impulsar la reducción del déficit fiscal y la acumulación de reservas. Sin embargo, advierte de que los riesgos siguen siendo elevados debido a los aún muy limitados colchones de liquidez externa.
¿Qué significa esto? Luego de conocer el informe, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Gabriel Espinoza, explicó que en términos simples, esto representa que Bolivia era un país que estaba en terapia intensiva, que empeoraba todos los días, y que ahora ha dejado de empeorar.
Fitch Ratings resalta en su informe que un decreto supremo (el 5503) emitido en diciembre de 2025 describió una amplia gama de medidas para apuntalar la economía en crisis, incluyendo la eliminación de los costosos subsidios a los combustibles, junto con medidas sociales compensatorias, como el aumento del salario mínimo.
Otras medidas comprenden un plan para la transición a un régimen cambiario más flexible, la liberalización del comercio e incentivos para apoyar la inversión. Después de los bloqueos de carreteras y las protestas de los sindicatos, en enero se aprobó una versión revisada del decreto, que incluyó algunos elementos en la agenda legislativa, pero mantuvo la eliminación de los subsidios a los combustibles.
El informe de la calificadora de riesgo también pondera el nuevo financiamiento externo obtenido por Bolivia (el Gobierno proyecta desembolsos de hasta $us 3.500 millones en
2026), así como la reducción de las importaciones de combustible luego de la eliminación de los subsidios.
Además, sostiene que un probable tipo de cambio más débil y la compresión de las importaciones deberían permitir al Gobierno comenzar a acumular reservas, lo que reforzaría la capacidad de pago de la deuda.
Señala que después del pago de marzo Bolivia adeudará $us 46,8 millones en cupones de eurobonos hasta septiembre de 2026. También enfrenta una segunda amortización de $us 333 millones para marzo de 2027.
De acuerdo con Fitch Ratings, las perspectivas de un programa del Fondo Monetario Internacional (FMI) son inciertas, ya que las autoridades lo descartaron durante la campaña. Pero la materialización de “otro financiamiento multilateral sin un programa de este tipo ha sido un avance positivo”.
La calificadora de riesgo estima que el déficit del gobierno general ha aumentado al 12,6% del PIB, frente al 9,5% de 2024.
Sin embargo, considera que la eliminación de los subsidios los combustibles (que suponen más del 6% del PIB) debería impulsar una drástica reducción en 2026, aunque es probable que se mantenga elevado.
El Gobierno prevé la introducción de un marco fiscal a mediano plazo, lo que supone una mejora respecto a las deudas previamente desvinculadas. La reducción del déficit y la aprobación de financiación externa también deberían reducir la dependencia del Gobierno de la financiación del Banco Central.
Perspectiva del PIB y los precios
La economía registró una contracción del 1,1% en 2024 y del 2,4% en el primer semestre de 2025, y Fitch Ratings prevé que el débil crecimiento continuará este año, ya que el ajuste económico afecta a la actividad con una recuperación moderada a medio plazo.
“La inflación promedió el 19,4% interanual en 2025 y prevemos que disminuya en 2026, aunque se mantendrá elevada dada la eliminación de los subsidios a los combustibles y la inercia tras un importante aumento del salario mínimo”, subraya.
Para Fitch Ratings, la reacción social negativa a la transición económica supone un riesgo significativo para las perspectivas.// Fuente: AEP

