La Cámara de Operadores de Turismo Receptivo, Destino Salar de Uyuni – Lagunas de Colores (CODETUR) expresó su “enérgico rechazo” y profunda preocupación por la persistencia de los bloqueos de caminos en el sudoeste potosino, al advertir que estas medidas ya provocan un desabastecimiento progresivo de combustible, alimentos e insumos básicos que paraliza la actividad turística y pone en riesgo a visitantes nacionales y extranjeros.
En un pronunciamiento público, CODETUR señaló que la falta de transitabilidad impide la operación normal de los servicios turísticos y genera pérdidas económicas “severas e irreversibles” para operadores, guías, transportistas, hoteleros y comunidades que dependen directamente del turismo. Alertó además que la situación afecta la seguridad de los viajeros y deteriora la confianza de los mercados internacionales, comprometiendo no solo la temporada actual, sino la sostenibilidad futura del destino.
“El Salar de Uyuni y las Lagunas de Colores son estratégicos para Bolivia por el empleo, las divisas y la imagen país que generan. Sin caminos ni abastecimiento, el daño a la reputación turística puede tardar años en revertirse”, advirtió la organización, que si bien reconoció el derecho constitucional a la protesta, subrayó que ninguna medida puede vulnerar derechos fundamentales como el trabajo, la libre circulación, el abastecimiento y la seguridad.
Ante la crisis, CODETUR exigió el levantamiento inmediato de los bloqueos que afectan el acceso al destino; acciones urgentes del Ministerio de Turismo y de las autoridades competentes para garantizar la transitabilidad y el suministro de combustible; y la evaluación de medidas de mitigación, apoyo y compensación para un sector que asume pérdidas que no le corresponden.
En la misma línea, la Cámara Nacional de Operadores de Turismo advirtió que los conflictos y cierres de carreteras están provocando cancelaciones de reservas, caída de ingresos y un daño reputacional de largo plazo para el país. Llamó a los sectores movilizados a reflexionar sobre el impacto de sus acciones y al Gobierno a promover de forma urgente un diálogo efectivo que garantice la libre circulación y la estabilidad necesarias para preservar el turismo.
“Sin turismo no hay desarrollo ni bienestar para nuestras comunidades. El turismo no puede seguir siendo rehén de los conflictos”, concluye el pronunciamiento. // Brújula Digital

