El presidente Rodrigo Paz llamó este jueves, durante su intervención ante la 81ª Asamblea General de las Naciones Unidas, a los países involucrados en conflictos bélicos a poner fin a las confrontaciones y apostar por el diálogo como camino para alcanzar la paz. El mandatario sostuvo que las guerras tienen consecuencias que trascienden los escenarios de combate y terminan afectando directamente a la población.
Paz vinculó estos efectos con el incremento del costo de los combustibles, la energía y la vida cotidiana, al señalar que los sectores de menores ingresos son los que terminan soportando con mayor intensidad las consecuencias económicas de los conflictos internacionales. “Cuando hay guerra en el mundo los que más sufrimos somos los pobres”, afirmó durante su discurso.
“La tecnología de la paz”
En su intervención, el mandatario también hizo referencia a la experiencia boliviana frente a los conflictos sociales registrados durante 53 días y destacó el diálogo como una herramienta para evitar una escalada de confrontación. “Querían confrontación, querían sangre en las calles, nosotros ofrecimos diálogo y la tecnología de la paz”, sostuvo.
En ese contexto, Paz extendió su planteamiento a las naciones que actualmente enfrentan conflictos y pidió aplicar esa misma vía para terminar las guerras y preservar a las poblaciones de sus consecuencias. Su llamado se produjo durante una Asamblea General cuyo debate está marcado por la búsqueda de respuestas frente a las guerras, las tensiones geopolíticas, la desigualdad y otros desafíos globales.

