Luego de varias semanas marcadas por interrupciones en las carreteras y dificultades en el abastecimiento, cisternas cargadas con combustible comenzaron a ingresar nuevamente a la ciudad de La Paz, con el objetivo de reforzar la distribución de gasolina y diésel en la sede de Gobierno.
Los vehículos, que permanecían detenidos en distintos puntos del país a consecuencia de los bloqueos, retomaron su circulación tras la aplicación del Estado de Excepción, lo que permitió su avance progresivo hacia los centros de distribución para atender la demanda acumulada de la población.
El ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, explicó que la medida adoptada por el Ejecutivo tuvo como finalidad restablecer la transitabilidad. “El objetivo del decreto era liberar al país de este bloqueo que ha afectado tanto a la sociedad. De manera pacífica estamos logrando que las cisternas que estaban bloqueadas estén llegando”, afirmó.
La autoridad precisó que los cargamentos de combustible provienen principalmente desde Desaguadero y adelantó que el flujo de cisternas continuará en las próximas horas, en el marco de un proceso gradual de normalización del abastecimiento.
Asimismo, Blanco destacó que cada cisterna es sometida a controles de calidad antes de su distribución y aseguró que el suministro de carburantes se irá estabilizando progresivamente en los próximos días, a medida que se restablece el tránsito en las principales rutas del país.

