Ante la intervención del Gobierno a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, destacó que en Santa Cruz ya no se registran filas en las estaciones de servicio. Explicó que esta acción permitió recuperar el control de la cadena de abastecimiento, luego de detectarse irregularidades en la comercialización y distribución de combustibles.
Las investigaciones revelaron deficiencias en los mecanismos de control y supervisión, incluso en la logística y el manejo de carburantes. Entre los hallazgos más relevantes se identificó el desvío de 22 millones de litros de combustible en apenas un mes, lo que evidenció la magnitud de los problemas en el sistema.
Zamora recalcó que la función de YPFB no debe centrarse en la comercialización, sino en la exploración y producción. En ese sentido, subrayó que las refinerías Gualberto Villarroel, en Cochabamba, y Guillermo Elder Bell, en Santa Cruz, fueron autorizadas a importar crudo para procesarlo y abastecer directamente al mercado interno, en el marco del Decreto Supremo 5701. // BTV

