El Decreto Supremo 5630 fue anunciado por el presidente Rodrigo Paz con el objetivo de establecer la reprogramación y refinanciamiento de créditos para los sectores afectados por los bloqueos y movilizaciones en el país.
La medida cuenta con el respaldo de la Asociación de Bancos Privados de Bolivia (Asoban), que destacó la importancia de brindar alivio financiero a los sectores productivos perjudicados por el desabastecimiento de alimentos, combustibles y la paralización de actividades.
El decreto permitirá que los prestatarios soliciten directamente a las entidades bancarias la reprogramación de sus pagos pendientes. Estas solicitudes serán evaluadas y aprobadas con la posibilidad de acceder a periodos de gracia de hasta seis meses, durante los cuales no se deberán cancelar capital, intereses, seguros, comisiones ni otros cargos.
En caso de que los clientes soliciten prórrogas, se considerará que están tramitando el refinanciamiento o la reprogramación bajo las mismas condiciones de exoneración de pagos. Esto busca dar un respiro financiero a quienes enfrentan dificultades económicas.
Respecto a las operaciones refinanciadas o reprogramadas, el decreto establece que los intereses, seguros, comisiones y otros cargos no cancelados durante los periodos de gracia podrán cobrarse recién a partir de tres meses después de concluido dicho periodo. Estos montos serán prorrateados en las cuotas sucesivas para evitar una carga excesiva en los prestatarios.
De esta manera, la normativa busca equilibrar la estabilidad del sistema financiero con la necesidad de apoyar a los sectores productivos y familias afectadas, ofreciendo mecanismos de alivio que permitan retomar sus actividades sin el riesgo inmediato de incumplimiento crediticio. // BTV

