La Fiscalía de Santa Cruz ordenó la aprehensión de Evo Morales en el marco de la investigación por los 53 días de bloqueos registrados entre mayo y junio. El proceso fue abierto por presuntos delitos de alzamiento armado contra la seguridad y soberanía del Estado, terrorismo, atentado contra los medios de transporte, asociación delictuosa, instigación pública a delinquir y atentado contra los servicios públicos.
Bloqueos provocaron desabastecimiento
La causa se originó a partir de una denuncia presentada por el Comité pro Santa Cruz, a la que posteriormente se adhirió el Ministerio de Gobierno. Según la investigación, Morales tendría presunta responsabilidad en las movilizaciones que en su momento más crítico, instalaron más de un centenar de puntos de bloqueo, principalmente en La Paz y Cochabamba.
Acumula otro mandamiento de captura
Esta nueva orden se suma al mandamiento de aprehensión vigente dentro del proceso por trata agravada en Tarija, donde Morales fue declarado rebelde tras no presentarse al juicio oral. Además, enfrenta una investigación en Argentina por presuntos delitos de trata de personas y abuso de menores, proceso que continúa con nuevas actuaciones judiciales.
TSJ recuerda que las órdenes deben cumplirse
Con esta situación, el exmandatario afronta al menos tres procesos judiciales activos y no se presentó ante la Fiscalía para prestar su declaración. El presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Rómer Saucedo, recordó que las órdenes de aprehensión vigentes deben ser ejecutadas por la Policía y subrayó que este tipo de mandamientos no pierde vigencia mientras permanezca activo el proceso judicial.

