Cualquiera de las fronteras que tiene Bolivia con cinco países vecinos, se presta fácilmente a estimular el contrabando de determinados combustibles ya que, en Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Perú, el costo del litro de diésel, por ejemplo, es inferior comparativamente con el del país. El resultado para la nación es que, estas mafias, desangran energéticamente al Estado al causar desabastecimiento en el mercado nacional y, económicamente, porque las divisas se destinan a la compra de combustibles en vez de atender otras necesidades de la población.
El costo del litro de diésel –con subsidio– en Bolivia está en Bs 9,80 (aproximadamente 0,84 centavos de dólar) para transportistas y consumidores que no son Grandes Contribuyentes (GRACOS), mientras que, para estos últimos, el costo fijado es de Bs 18, según establece el Decreto Supremo 5676.
La sangría de recursos por la compra de diésel hasta antes de la puesta en vigencia del citado decreto puede identificarse en el primer semestre de 2026, cuando se importó 526 millones de litros por un valor de 773 millones de dólares americanos, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
El costo de combustibles para el Estado (subsidiados en 2022 y 2023) superó los 2.000 millones de dólares; y en 2024 y 2025 rozó también este monto, 2.000 mil millones de dólares (datos del INE).
Esta compra de carburantes para atender al mercado nacional se convierte en un grave daño para el propio Estado, cuando el diésel es desviado por mafias de contrabandistas a zonas fronterizas, sobre todo, Perú y Brasil; y causan millonarias ganancias para el contrabando y grandes pérdidas de dólares para el Estado boliviano.
A partir de estos datos, el promedio estimado o aproximado de compra por litro de diésel supera $us 1,46, es decir, que el costo real aproximado que debiera pagar el consumidor –sin subsidio estatal– debiera ser al menos de Bs 18. Por tanto, el subsidio estatal estimado, oscila entre 5 y 8 bolivianos (según las cotizaciones diarias del dólar y del barril de petróleo); se suman estimaciones de condicionantes económicas del negocio hidrocarburífero que fluctúan a diario, una de ellas es el conflicto bélico de Estados Unidos con Irán.
Un primer avance en el sinceramiento de precios reales de combustibles en países vecinos, fue la decisión del Gobierno nacional tomada en diciembre de 2025, donde el combustible subvencionado mantendrá sus precios regulados, mientras que el importado fluctuará de acuerdo con costos internacionales.
Precios favorecen a contrabandistas
El precio del litro de diésel es más alto en todos los países vecinos de Bolivia, sobre todo en Perú, que es $us 1,78, que equivale a Bs 20,73; y en Brasil, con un costo de $us 1,28, equivalente a Bs 17,60; en Chile, es de $us 1,32 (Bs 15,70); en Paraguay $us 1,34 (Bs 15,90); y en Argentina es a $us 1,52 (Bs 18); estas cifras se estimaron a partir de tablas de datos de 'GlobalPetrolPrices.com', plataforma web internacional especializada en el monitoreo, recopilación y comparación de precios minoristas de combustibles y otros energéticos (https://es.globalpetrolprices.com/gasoline_prices/Latin-America/).
De acuerdo a estos costos, para los contrabandistas de combustibles es factible tener exorbitantes ingresos dependiendo de la necesidad de combustible en las zonas fronterizas, sobre todo en aquellas extensas donde hay ausencia de controles en caminos u otras vías de conexión.
Con ese entorno, las necesidades que tienen los transportistas le permiten a los contrabandistas imponer los precios de venta, ya que estos conductores se ven urgidos de cumplir sus recorridos transportando mercaderías, pagando incluso hasta Bs 30 por un litro de combustible.
En conclusión, el Estado boliviano destina divisas a la compra de combustibles en plena crisis económica, en vez de destinarlos a otras necesidades o a planes y programas de desarrollo de la población, agravando así la misma que, curiosamente, comenzó con una bonanza de ingresos por la venta de gas natural desde 2006 y que fue desaprovechada por las dos anteriores gestiones de gobierno del Movimiento Al Socialismo (MAS).//GOBCOM/BTV

