Tarija vive durante septiembre una de sus celebraciones más emblemáticas: la Fiesta Grande de San Roque, una manifestación de fe y tradición que reúne a miles de promesantes, familias y visitantes en las calles de la capital tarijeña.
Los protagonistas de esta celebración son los chunchos promesantes, quienes recorren diferentes barrios e iglesias de la ciudad cumpliendo sus promesas y expresando su devoción al santo patrono. Acompañados por los sonidos de la caña, la quenilla y el tambor, mantienen viva una tradición transmitida de generación en generación.
La festividad tiene además un profundo significado religioso. Sus orígenes están vinculados a antiguas rogativas en las que la población acudía a San Roque para pedir protección y salud para sus familias, tradición que con el paso del tiempo se consolidó como una de las principales expresiones culturales de Tarija.
Este domingo 13 de septiembre se vivirá uno de los momentos centrales de la festividad, con el traslado de la imagen de San Roque hasta la iglesia Nuestra Señora de Guadalupe, en el barrio Senac. Posteriormente, el lunes 14 llegará hasta la capilla Virgen del Carmen.
La celebración concluirá el martes 15 de septiembre con el tradicional Encierro, cuyo recorrido partirá desde San Roque y pasará por diferentes puntos del centro de la ciudad antes de retornar al templo, donde se realizarán las alabanzas finales.
La Fiesta Grande de San Roque, reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, no solo representa una expresión de fe, sino también un símbolo de la identidad, cultura y tradición tarijeña. Cada año, sus calles se convierten en un punto de encuentro para preservar una costumbre que forma parte de la memoria y el patrimonio vivo de Bolivia.//BTV

