Ante el anuncio de un paro de 48 horas del Magisterio Urbano, previsto para el 9 y 10 de noviembre, el presidente departamental de la Junta de Padres y Madres de Familia de La Paz, Richard Flores, expresó su preocupación por los perjuicios que esta medida ocasionaría a los estudiantes. Si bien reconoció el derecho a la protesta, cuestionó que la suspensión de clases limite el acceso a la educación. Asimismo, destacó que durante el paro realizado el pasado viernes algunos maestros asistieron con normalidad a sus fuentes de trabajo.
Flores estimó que aproximadamente 4.000 estudiantes serían afectados por estas medidas únicamente en el municipio de La Paz y recordó que los 53 días de bloqueos registrados en el país también atentaron contra el derecho a la educación de niños y jóvenes. Por ello, exhortó a los dirigentes del Magisterio a acudir al diálogo para alcanzar acuerdos. Además, aseguró que los padres de familia sostuvieron reuniones con autoridades del Ministerio de Educación, quienes les garantizaron que la educación no será privatizada y les hicieron llegar un documento para aclarar sus dudas.
“Hay un trasfondo bajo estos pedidos, cuando un dirigente no quiere sentarse a dialogar, no quiere exponer sus argumentos, es por algo”, afirmó Flores. En ese sentido, consideró que detrás de las medidas podría existir una “palestra política” vinculada con los bloqueos y paros. También advirtió que la suspensión de clases perjudicaría especialmente a los estudiantes de sexto de secundaria, cuando faltan cuatro semanas para concluir el calendario escolar y muchos se preparan para ingresar a universidades o institutos técnicos. // BTV

