El cementerio municipal de La Esperanza se convirtió en un camposanto improvisado tras el doble terremoto registrado el pasado 24 de junio, donde cientos de víctimas fueron sepultadas en medio de una emergencia que ha desbordado la capacidad de respuesta de los servicios funerarios.
Hileras de tumbas recién abiertas y cruces blancas marcan el lugar donde descansan numerosas personas fallecidas, muchas de ellas aún sin ser identificadas. La magnitud de la tragedia obligó a las autoridades a habilitar espacios temporales para la inhumación de cuerpos mientras continúan las labores de rescate, identificación y registro forense.
Con un reporte que supera los 3.500 fallecidos y morgues que han alcanzado su máxima capacidad, los crematorios de Caracas y La Guaira operan de manera continua para atender la emergencia. Equipos especializados trabajan en la documentación de cada cuerpo mediante procedimientos forenses, con el objetivo de permitir que las familias puedan conocer el destino de sus seres queridos.
Las autoridades mantienen desplegados equipos médicos, forenses y de asistencia humanitaria, mientras continúan las tareas de recuperación en las zonas más afectadas por el movimiento telúrico.//Btv

