El Gobierno apunta a recuperar la autonomía hidrocarburífera de Bolivia mediante la reactivación de la capacidad de refinación, la importación de crudo para su procesamiento en el país y una reestructuración integral de YPFB. El ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, afirmó que actualmente Bolivia depende de la importación del 86% del diésel y del 56% de la gasolina, situación que obliga a cambiar la estrategia del sector y avanzar hacia una mayor capacidad de producción nacional.
En ese marco, Blanco destacó la promulgación del Decreto Supremo 5701, que autoriza a las refinerías a importar crudo para procesarlo localmente, con el objetivo de aprovechar la infraestructura existente y reducir los costos logísticos de importar combustibles terminados. La norma establece además que los productos serán comercializados a precios de mercado y sin subvención estatal, junto con un incentivo tributario mediante una alícuota cero del Impuesto Especial a los Hidrocarburos y sus Derivados (IEHD) hasta 2030.
Reestructuración de YPFB
El ministro anunció que la intervención inmediata a YPFB ya está en marcha y estará acompañada de una reestructuración técnica e integral de la empresa estatal. Explicó que se incorporarán nuevos profesionales bajo criterios de meritocracia y con cooperación internacional, como parte de una estrategia orientada a transparentar y mejorar la gestión de la principal empresa hidrocarburífera del país.
Blanco sostuvo que la recuperación del sector también pasa por revalorizar la infraestructura de refinación existente y el talento humano especializado. Señaló que el objetivo es que Bolivia vuelva a fortalecer su producción y suministro de combustibles y, posteriormente, pueda recuperar capacidad de exportación.
El objetivo: importar menos y producir más
La autoridad cuestionó que durante años no se haya realizado una inversión suficiente en exploración y producción de hidrocarburos, lo que derivó en una menor disponibilidad de materia prima nacional y en una creciente dependencia de combustibles importados. Frente a este escenario, afirmó que la nueva estrategia busca utilizar las refinerías nacionales para transformar crudo en combustibles dentro del país y generar mayor valor agregado.
“Traer el combustible ya listo es traer el trabajo de otros; traer crudo y refinarlo en Bolivia es usar lo que Bolivia construyó”, sostuvo Blanco. Añadió que el Gobierno trabajará para que la riqueza hidrocarburífera vuelva a generar beneficios para los bolivianos y para que YPFB se convierta en un instrumento más eficiente y transparente para la recuperación del sector.//BTV

