Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) desactivó alrededor de 60 cuentas de acceso a su sistema que presentaban irregularidades, en el marco de la intervención dispuesta mediante el Decreto Supremo N.º 5697. La medida busca reforzar el control sobre la distribución de combustibles y detectar posibles filtraciones.
El asesor de Presidencia de YPFB, Sergio Hinojosa, explicó que algunas cuentas no estaban vinculadas a ninguna persona o ya no debían permanecer activas. También se detectaron diferencias entre el combustible registrado como disponible y el volumen habilitado para despacho.
Según Hinojosa, esta situación generaba cupos rezagados que tenían prioridad frente a las estaciones de servicio que atendían las filas. Esos accesos fueron desactivados y se iniciaron auditorías informáticas para establecer si hubo manipulación de parámetros o registros anteriores.
El nuevo sistema de monitoreo permite realizar seguimiento a las 180 estaciones de servicio de Santa Cruz y cuenta con el apoyo de unos 60 funcionarios de YPFB. La estatal también coordina con la Asociación de Surtidores de Santa Cruz (Asosur) y prevé transparentar información sobre los despachos y las placas de las cisternas.
Por su parte, el vicepresidente del Comité Pro Santa Cruz, Agustín Zambrana, anunció que la institución acompañará el control de la distribución de combustibles y realizará seguimiento a la ruta del carburante. También informó que se involucró a la Contraloría General del Estado para verificar posibles irregularidades.
Estas acciones se producen después de una denuncia presentada en Cabezas, donde Zambrana reportó el supuesto ocultamiento de unos 3.000 litros de gasolina para su reventa en el mercado paralelo. La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) realizó una inspección y anunció el inicio de los procedimientos correspondientes tras revisar cámaras, sistemas de comercialización y documentación.//BTV

