La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) afirmó que ninguna persona debe ser privada de alimentos, agua, medicamentos o atención médica cuando lo requiera, manifestando que la protesta pacífica es un derecho legítimo, pero que la violencia no puede ser considerada protesta, afirmó su presidente, Stuardo Ralón.
La posición fue enfatizada durante el foro “Bolivia: protegiendo la democracia representativa del desorden violento”, realizado en el marco de la 56º sesión de la Asamblea General de la OEA. Allí, la CIDH reiteró que ningún derecho ampara poner en riesgo la vida de otros y que los corredores humanitarios son imprescindibles para garantizar atención oportuna a la población.
Los 50 días de bloqueos en Bolivia generaron una fuerte afectación económica en diversos sectores productivos y provocaron muertes por la falta de atención médica, debido al impedimento del paso de ambulancias. Varios hospitales se declararon en emergencia ante la escasez de oxígeno, reflejando el impacto desproporcionado de las medidas de presión sobre la población.
Las familias de La Paz y El Alto sufrieron desabastecimiento e incremento en el precio de alimentos, mientras que en regiones del oriente se registró sobreoferta de productos.
Por otro lado, los transportistas que se encontraban retenidos en las carreteras, enfrentaron la falta de alimentos, condiciones climáticas adversas y ausencia de servicios básicos, lo que evidenció la vulneración de múltiples derechos humanos durante las medidas de protesta. // BTV

