El Gobierno explicó los alcances del Decreto Supremo 5676, que establece un precio de Bs 18 por litro de diésel para grandes consumidores, clientes directos y usuarios directos que adquieren determinados volúmenes del combustible. Los ministros de la Presidencia, Fernando Aramayo, y de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, señalaron que la disposición busca reducir el impacto de la importación de carburantes sobre las finanzas públicas, combatir el desvío hacia el mercado ilegal y generar condiciones para una mayor participación privada en la importación.
Aramayo apunta al costo de importar diésel
El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, explicó que el Estado actualmente debe destinar importantes recursos a la compra de combustibles en el exterior, en un escenario marcado por la menor producción nacional y el incremento de los precios internacionales. “Comprar caro y vender barato provoca que, en vez de financiar escuelas, hospitales, hacer caminos, tenemos que utilizar ese dinero y comprar diésel caro para vender en el mercado local”, afirmó.
Aramayo agregó que factores externos, como el conflicto registrado en Irán, también incidieron en el incremento del precio internacional y en la disponibilidad del combustible. Según explicó, el Gobierno busca modificar este escenario mediante un esquema de precios diferenciado.
¿Quiénes pagarán Bs 18 por litro?
El ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco, explicó que la norma establece tres categorías de consumidores según el volumen mensual adquirido para consumo propio:
Usuario directo: entre 120 y 5.000 litros mensuales, adquiridos en estaciones de servicio.
Cliente directo: entre 5.000 y 19.999 litros mensuales, adquiridos en plantas de almacenaje.
Gran Consumidor (GRACO): 20.000 litros o más al mes, adquiridos en plantas de almacenaje de hidrocarburos líquidos.
Blanco sostuvo que el mecanismo permite sincerar el precio del combustible para quienes adquieren grandes volúmenes, mientras que el precio regulado para el consumo habitual de particulares y transportistas se mantiene en Bs 9,80 por litro, remarcó.
Gobierno prevé impacto en el contrabando
Aramayo señaló que el efecto esperado en el mediano plazo apunta a reducir las operaciones de redes que desvían combustible. “El incentivo para hacer contrabando era el precio”, afirmó la autoridad, al explicar que la diferencia entre el precio interno y el costo del combustible en países vecinos favorecía la reventa ilegal.
El ministro también destacó que el nuevo esquema pretende abrir espacio para la importación privada de diésel. “Con la apertura al mercado internacional, esta norma permitirá acelerar la importación para los privados y entrar a una competencia para que ellos tengan el incentivo de traer el combustible”, sostuvo. De acuerdo con el Gobierno, el objetivo es ampliar las fuentes de abastecimiento, reducir la presión sobre los recursos públicos y contribuir a una provisión más regular del carburante.

