A través del Decreto Supremo 5753, el Gobierno aprobó la Estrategia Nacional para la Conservación de la Biodiversidad y su Plan de Acción (ENBPA) 2026-2030, que establece 17 metas nacionales distribuidas en cuatro ámbitos estratégicos, con indicadores para evaluar su cumplimiento hasta el final de la década.
La iniciativa busca orientar las políticas de conservación, restauración y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales, con la participación de instituciones públicas, pueblos indígenas, comunidades locales, la academia, la sociedad civil, la cooperación internacional y el sector privado.
Entre los objetivos figuran fortalecer la normativa de áreas protegidas, restaurar ecosistemas degradados, incorporar la biodiversidad en la planificación urbana y del desarrollo, reducir la contaminación y promover el uso sostenible de los recursos naturales.
También se busca disminuir el riesgo de extinción de especies, prevenir la introducción de especies exóticas, gestionar la biotecnología y los recursos genéticos, reducir los riesgos de enfermedades zoonóticas e impulsar la investigación científica y los conocimientos tradicionales.
La estrategia contempla, además, un sistema nacional de información sobre biodiversidad y el fortalecimiento de los espacios de gobernanza y participación ciudadana. El documento destaca que más del 80% del territorio boliviano está cubierto por hábitats naturales, como bosques, sabanas, campos y pastizales, que representan un patrimonio biológico y forestal estratégico.
Aunque el país ocupa apenas el 0,2% de la superficie mundial, alberga alrededor del 4% de la diversidad biológica del planeta. De esta manera, ENBPA considera los ecosistemas, los recursos genéticos y biológicos, y los conocimientos tradicionales como activos de valor económico, social y ambiental, cuya protección requerirá coordinación entre los distintos niveles del Estado, seguimiento de resultados, movilización de recursos y fortalecimiento de capacidades. // BTV

