Una intervención cercana a los
cinco kilómetros del lecho de un río puso al descubierto la magnitud de los
trabajos de extracción de oro identificados por la Autoridad Jurisdiccional
Administrativa Minera (AJAM) en el área minera ALQO, ubicada en el municipio de
Chuquihuta, provincia Rafael Bustillo de Potosí, informó esta entidad
gubernamental.
Durante la inspección se
evidenciaron excavaciones de hasta 12 metros de profundidad, maquinaria pesada
y la presencia de unas 50 personas, en un área donde no se identificó
autorización administrativa que habilitara las actividades mineras observadas.
En el lugar se encontraron excavadoras,
volquetas, motobombas y equipos metálicos utilizados para clasificar el
material extraído, además de vehículos, recipientes aparentemente destinados al
almacenamiento de combustible y carpas instaladas como campamento, con
capacidad estimada para 15 a 20 personas. Durante la intervención, algunas
personas que se encontraban en el área se dieron a la fuga.
El informe de intervención de la
Dirección Departamental de Potosí también señala que los trabajos provocaron
una importante alteración del terreno. Durante la inspección se encontraron
excavaciones profundas con acumulación de agua, grandes cantidades de lodo y
grava, y modificaciones en el cauce natural del río. Estas condiciones, junto
con el uso de equipos para bombear agua, trasladar y clasificar el material
extraído, evidenciaron una operación mecanizada destinada a recuperar oro.
La situación administrativa del
área también llamó la atención durante la inspección. Según los registros de la
AJAM, el área minera ALQO está vinculada a una solicitud de contrato
administrativo minero presentada por la Empresa Minera Pitman S.R.L., que
todavía se encuentra en trámite. Al momento de la verificación no se identificó
un contrato suscrito ni una resolución administrativa que autorizara los trabajos
de extracción de oro observados en el lugar.
“Durante la inspección
constatamos trabajos mecanizados de extracción de oro, excavaciones de gran
profundidad y maquinaria pesada operando en el área. Estos hallazgos requieren
una revisión rigurosa para establecer el cumplimiento de la normativa minera y
determinar las medidas que correspondan”, señaló el director departamental de
la AJAM Potosí.
La inspección se realizó el 27 de
octubre con la participación de personal de la Dirección Nacional y la Dirección
Departamental de Potosí de la AJAM, la unidad competente en materia de minería
ilegal y efectivos de la Policía Boliviana. Los hallazgos fueron documentados
mediante fotografías y grabaciones de video.
Los elementos identificados durante la intervención, junto con la situación administrativa del área, constituyen indicios de explotación minera sin autorización acreditada. La AJAM continuará las actuaciones correspondientes, conforme a sus competencias y a la normativa vigente, para que las instancias competentes valoren los antecedentes y determinen las medidas que correspondan. //BTV

