Ante su llegada a la ciudad de Sucre, el fiscal general interino del Estado, José Armando Urioste, afirmó que se espera el comienzo de un ciclo diferente para la institucionalidad del Ministerio Público y que uno de los principales objetivos será recuperar el respeto de los bolivianos mediante una reestructuración interna. Cuestionó que anteriormente la institución estuviera identificada con colores y una “marca registrada”, bajo el nombre de una persona. “Una institución es una institución, no debe tener nombre de nadie, nunca de una persona viva”, aseguró, al remarcar que la Fiscalía no debe responder a lealtades particulares, sino únicamente a la ley y a la Patria.
Asimismo, señaló que institucionalmente Bolivia está en una lista negra, por lo que consideró que se trata de un desafío grande para impulsar estos cambios, además de continuar las investigaciones bajo criterios de transparencia y cero tolerancia a la corrupción. Urioste también informó que en la sede de la Fiscalía ubicada en la capital del país existen oficinas precintadas y explicó que, para evitar la contaminación de las investigaciones, ejercerá sus funciones desde una oficina pequeña. “No tengo ningún problema”, afirmó al señalar que esta situación no impedirá el desarrollo de sus labores.
Sobre la intervención al sistema ROMA, realizada luego de denuncias sobre un supuesto acceso del crimen organizado, indicó que hasta la próxima semana llegarán técnicos para realizar el control correspondiente. “Si todo está bien, lo único que pasaría es cambiar el nombre, y ponemos un nombre institucional y seguimos adelante con el sistema”, sostuvo, al señalar que todo será evaluado con pruebas y que se trata de un sistema muy bien elaborado que, sin embargo, genera sospechas. Por ello, anunció que se prevé contar con el apoyo de expertos de organismos internacionales con los que existen tratados, entre ellos el Escudo de las Américas y el Instituto Latinoamericano de Investigaciones Forenses.
En relación con los allanamientos realizados en inmuebles vinculados con el exfiscal general Roger Mariaca y el exfiscal Alberto Zeballos, Urioste informó que se encontraron cajas fuertes cerradas y otros elementos que deberán ser identificados y analizados dentro de las investigaciones correspondientes. Asimismo, respecto a la reestructuración interna y al pedido de poner a disposición los cargos de los fiscales departamentales, aclaró que esta medida no significa que serán removidos automáticamente. Señaló que quienes demuestren institucionalidad serán respetados; “no estamos viniendo a patear la silla a nadie, vamos a ser las cosas conforme a ley”.
Durante su interinato, Urioste adelantó además que buscará impulsar una convocatoria basada en méritos y competencia para la elección de fiscales, como parte de la reestructuración que pretende llevar adelante en el Ministerio Público. La autoridad sostuvo que los cambios se desarrollarán de manera institucional y conforme a la normativa vigente, mientras continuarán las investigaciones relacionadas con las denuncias y los casos que actualmente se encuentran bajo conocimiento de la Fiscalía. // BTV

