La Casa de la Moneda, considerada una de las infraestructuras históricas más relevantes de Bolivia, atraviesa una situación crítica. Según Daniel Oropeza, director de la institución, en la última década no se aplicaron criterios de restauración ni de conservación preventiva, lo que derivó en que más del 60% de los techos presenten goteras y que 20 salas hayan sido cerradas por el deterioro avanzado.
Ante esta realidad, Oropeza informó que se iniciaron gestiones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) mediante el programa “Bolivia en el mundo” y con el Banco Central de Bolivia (BCB), a través de la Fundación Cultural, para financiar las obras de reparación. La primera fase comenzó el 1 de septiembre con la restauración de los techos donde se encuentra el famoso mascarón.
El proceso de intervención se enmarca en la normativa boliviana de conservación patrimonial, dado que la Casa de la Moneda fue el primer edificio del país inscrito en la lista de Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Por ello, se exige que las obras respeten los conceptos de preservación y restauración que garanticen la protección de este legado histórico.
Durante los trabajos, las visitas no serán restringidas. Los turistas nacionales e internacionales podrán recorrer las instalaciones, observar los protocolos de seguridad y conocer cómo se lleva adelante la restauración de un patrimonio. Oropeza destacó que esta experiencia será una lección para sensibilizar a la población sobre la importancia de cuidar el legado histórico y evitar repetir errores en el futuro. // BTV

