Por: Raschid Alba Ale
Educación innovadora con la música como eje central
La idea de las inteligencias múltiples ha ido
conquistando terreno en la enseñanza. Y más allá del valor incuestionable de
letras y números, hoy día se habla también de la importancia de la música, la
pintura o las emociones.
En esta ocasión pongo en consideración de los lectores el
proyecto denominado “El Ensayadero”, este insólito proyecto educativo busca
acercar la cultura a los menores con menos recursos. Y la utiliza, al mismo
tiempo, para educar en el compañerismo, el respeto hacia la diferencia o la
capacidad de escucha. ¿El resultado? Los niños y niñas que participaron en el
proyecto crean sus propias bandas superando las diferencias culturales que les
separaban, y las han convertido en una vía de escape y una manera de
expresarse. El Ensayadero es una actividad extraescolar propuesta por una ONG,
en Madrid.
El Ensayadero es un espacio de expresión, que fomenta la
cooperación y el trabajo en equipo de niños y niñas, que les ayuda en su
desarrollo cognitivo, creativo, intelectual y psicológico.
En este marco de referencia se evidenció cómo niñas
enseñaban a niños a tocar la batería, cómo niños dominicanos creaban junto a
niños de origen marroquí, cómo hubo casos de niños que dejaban de jugar al
fútbol para ir a El Ensayadero.
En El Ensayadero pueden descubrir que en el mundo de la
música hay técnicos de sonido, road managers, periodistas, diseñadores,
fotógrafos y todo un universo profesional que ahora conocen y al que pueden
aspirar a ser parte algún día.
El Ensayadero, un espacio de inspiración colectiva que
ofrece todo tipo de instrumentos musicales y por afinidad de ritmo, los niños y
niñas empiezan a agruparse para formar su propia orquesta, bajo la supervisión
de músicos conocidos que donan su tiempo en la formación de los futuros
músicos.
En Madrid cuentan con más de un centenar de espacios, auspiciados por varios intérpretes, constructores de instrumentos, compositores entre otros.

